miércoles, 4 de noviembre de 2009

Muestra "Ausenc·as"



Asistimos con la cátedra el miércoles pasado a la muestra fotográfica: "Ausencias" de Gustavo Germano que estuvo todo el mes de octubre en el Teatro Argentino de La Plata.


Es impactante. Muy interesante.
Un excelente trabajo. Y recomiendo visitarla.



Donde estés. Y añorar...

Quién expiará esas almas?
Dónde se estarán buscando cuando ya no esté?


Tiempos de espanto.  Gritos desde la oscuridad.
Qué sangre va a correr?


Quebrando sueños y sentidos,
creyeron que les quitaban...

Acallaron sus voces, les arrancaron las alas.
Latiendo rencor, creyeron que las mataban.


No hay forma de robarte,
la ira es por no poder quitarte.


                                               Ya no están.


                                                                  Aquí permanecerán.

(Matilde, octubre/09)

viernes, 30 de octubre de 2009

Eligiendo términos, trayendo un nombre.

Se vuelve imprescindible aclarar algunos términos. Como justificara la cátedra, respecto de nuestro campo profesional, nuestra tarea implica tomar decisiones que configuran la acción. Al principio de la cursada, se aclararon y fundamentaron términos que son revisados por su carga ideológica, como el de Intervención.
Cuando Alicia nos contara que se prefiere utilizar el término acción pedagógica en lugar de intervención, se explicitaron los supuestos que subyacen en esas formas de nombrar. La intervención como término médico, connota tratamiento, rehabilitación, tal vez agregando violencia a una acción que debe buscar otras formas.
En la Acción pedagógica, el asesoramineto tiene intención de convertirse en acción localizada, situada, ecológica. En acción transversal: tomando distintas posiciones. Y en especializada: enfocada en demandas determinadas, particulares.
Otra vez el cómo nombrar. Ya César lo escribió contestando en el foro: "Lo que no se nombra no existe!"

Que las alas del alma traigan un nombre...

El nombre de las cosas... "Cosas". Un mundo cosificado necesita ser nombrado. Un nombre sobre otro nombre. Los lenguajes lo intentan.




En el primer foro propuesto por la cátedra, los nombres, o el cómo nombrar, aparecían bien definidos. Los términos elaborados/utilizados por estudiosos de las lógicas organizacionales traen un nombre y encuentran cómo nombrar lo que sucede cuando varias personas laboran colectivamente en un proyecto y permiten compartir sus conocimientos dentro de una organización en favor de su producción.
En cambio, en el segundo foro, la imagen y el sonido de un video, trae impresiones que no encuentran facilmente cómo ser nombradas. Su voltaje afectivo juega como obstáculo de la capacidad de conceptualizar en términos teóricos apropiados una serie de acciones que tocan la fibra de nuestras almas.
Violencia de género o violencia familiar? Esteriotipos o formas vinculares? Mujeres sometidas o víctimas, o pasivas y victimarias? Controversias varias, desconciertos. Cómo decirlo? como nombrarlo?, nos preguntamos seguidamente. Como mujeres/madres/vecinas, nos metemos ? Como profesionles, nos metemos o no? O cómo deberíamos pensar nuestra acción pedagógica?
Mares de preguntas. Respuestas de gran oleaje.

Recordaba las palabras de Estanislao Antelo: Cuando intervenimos pedagógicamente nos convertimos en unos metidos. Somos heterometidos.
También recuerdo que me resultó incómoda esa afirmación. Todavía resuena incorde para mi.
Cómo encontrar un equilibrio entre lo que debemos como profesionales y el respeto a la intimidad y el ámbito privado del otro?

miércoles, 28 de octubre de 2009

En clave de Bitácora

A fines de agosto con el comienzo del curso, las propuestas se abrieron... tres espacios fueron planteados por la cátedra: un taller, coordinado por Constanza con eje en las transformaciones del mundo de la cultura y la educación, y los distintos escenarios donde los distintos actores construyen teorías y prácticas. Otro taller, coordinado por Mercedes, que se propone trabajar las transformaciones que encuentran impacto en la educación y los cambios en el mundo del trabajo, analizando la gestión del conocimiento en contextos organizacionales y sus espacios.
El seminario coordinado por Alicia, propone trabajar la relación entre el proyecto formativo y la práctica profesional que nos compete como licenciados en Ciencias de la Educación y las transformaciones del campo, articulando trabajo, educación y cultura y haciendo foco en las acciones pedagógicas que tienen lugar en los distintos ámbitos.

Distintas estrategias y herramientas metodológicas desafían nuestros saberes previos y competencias en desarrollo o en potencia. La participación en los foros, la creación del blog y la elaboración de diseños y guiones de asesoramiento inquietan nuestras estructuras y reclaman asimilaciones nuevas.
Conflicto cognitivo de por medio esto se vuelve muy interesante y suben los niveles de ansiedad.
Hay mucho por construir, pienso, y somos capaces de sorprendernos cuando por algún tiempo, nos olvidamos de hacerlo.

viernes, 23 de octubre de 2009

Conexión con los caminos de más acá

Desde acá para atrás, todo parece recobrar algún sentido. Y algunos caminos, elecciones poco reflexionadas y residuos de ciertas experiencias, encuentran por estos mis tiempos una especie de desembocadura. Me imaginaba esos lugares tan impensados por donde encuentra el agua para poder fluir después de haber estado contenida en su caudal. O solo será que en ese momento y no antes, podemos comprender por dónde va la cosa?
Lo que estoy pensando, es que a partir de conocer qué dicen otras palabras, cómo nombran otras voces y qué piensan otras mentes (si es que el pensamiento se puede ubicar en algún lugar tan específico) se van multiplicando nuestras formas de mirar.
Durante toda la carrera se nos van presentando múltiples oportunidades para ir resignificando esas miradas, se enriquecen. Pero también creo que hay que estar conectados. Conectados en un sentido que implica estar comunicado con lo que deseamos, con compromiso, conciencia, trabajo reflexivo.
Cuando comenzamos con Oepp, se presentó unas de las más claras oportunidades para construir nuevos sentidos con lo que hacemos y queremos hacer. Sentí convergencia. Puedo entender el énfasis de mi interés en la fases más humanísticas y pedagógicas de las empresas en que trabajé. Pero también puedo pensarme en tantos otros espacios como nunca antes en toda la carrera. Y esto viene bien...viene muy bien.

Por mi beta más poética o filosófica puedo decir que alimenta la esperanza que sustenta a la Utopía. Utopía que no debe hacerle falta a los que emprendemos esta carrera y que anida en su centro la ilusión de la transformación. (Por ahí andaban las mariposas!)
La formación como recorridos y los recorridos como experiencias nos singularizan. En la experiencia, la mismidad es alteridad, dice Jorge Larrosa. Repitiéndonos, somos siempre diferentes. Cuando nos enamoramos en un tiempo y nos volvemos a enamorar en otro tiempo, nos repetimos pero no somos los mismos, ya somos diferentes, somos otros.
Repitámonos! y seamos siempre otros.

Y dijo Bloch:
"En la cárcel de las cosas-ya-existentes no podemos movernos ni respirar."

viernes, 16 de octubre de 2009

Retomando recorridos...

...y rebobinando un poco, podemos analizar los entornos familiares en los que crecimos y sus discursos formativos. Además de su impronta psicológica (como los "mandatos familiares"), los discursos se ven explicitados en las posibilidades que propician para nosotros nuestros padres y abuelos. Ahora los comprendo desde un lugar de mamá. Pero me interesaba revisarlos desde el lugar de la niña que fui…
La música centroamericana sonaba por toda la casa, mi viejo siempre había tocado esa música en el piano y en las congas y bongoes. Desde su adolescencia había tenido un "conjunto" donde reproducían guarachas, cumbias colombianas, sones cubanos, candombe, salsa y cha cha chá. De hecho mi nombre fue elegido por mis padres a partir de una canción de aquellos orígenes: "Matilda".

A los cuatro años, ante mi inquietud y el histrionismo que destacara mi abuela (obviamente presa del fanatismo con su primera nieta) me llevaron a aprender danzas españolas, clásicas y folklóricas. Ocho años transcurrieron de festivales y en el recuerdo todavía veo a mi mamá y a mi abuela bordando lentejuelas durante semanas enteras. Mientras tanto, el piano de mi papá sonaba por las noches y yacía en el comedor como esperando mis deditos y los de mi hermano que siempre andaban rondando por ahí. No nos dejaban jugar con el piano. Cuando entendieron mi seria incistencia, a los 8 años (edad que imprime esa foto), empecé a tomar clases de piano con "Monona", una vecina tan amorosa como sensible. A los 10 me preparó para ingresar al conservatorio y allí siguieron 2 años más de estudios musicales. Pero con el ingreso a la escuela secundaria, todo comenzaría a cambiar...

miércoles, 14 de octubre de 2009

La formación como recorrido

Pensando en los recorridos que vamos haciendo antes, durante y mientras cursamos la carrera, recordé un texto de Gilles Ferry sobre formación que la definía de modo que pregnó en mi:
La formación es dinámica de un proceso personal que transcurre por dos mecanismos, uno como transformación por el contacto con la realidad, y el otro que es administrado por uno mismo en el transcurso de ese proceso. Pensaba en cuántas veces me encuentro pensando cuánto de mi experiencia y recorrido previo al ingreso en esta carrera, tiene que ver con todo lo que fue sucediendo en el transcurso de mi vida, en los diferentes niveles, los que además trascienden el plano intelectual. Para explicitar un poco lo que estoy diciendo, contaré que hace muchos años, cuando egresé de la secundaria, comencé mis estudios universitarios en la carrera de Psicología, al mismo tiempo que tomaba mi primer trabajo (como cajera en Carrefour) y me independizaba de mis padres. En algunos momentos tengo la sensación de que la vida nos invita a un viaje que en pocas instancias y muy particulares, somos nosotros los que realmente decidimos su curso. Quiero decir que, en pocos años, había cambiado mi vida profundamente: tres veces de trabajo, dos veces de residencia y estaba esperando mi primer hijo, todo eso casi sin planearlo. Se vino el casamiento, una nueva mudanza, más tarde otro trabajo, otros tiempos crono... Y después de un tiempo, el deseo de retornar a la carrera. Pero un grave accidente otra vez cambió el rumbo de mis proyectos, tiempo de pelearla y recapitular. A los pocos meses, algo recuperados, nació mi segunda hija, tiempo en que se aquietó mi ritmo (en algún sentido) y concentré mis fuerzas y ganas en nuestro espacio interior. Al poco tiempo ya no vivíamos en La Plata, mis hijos crecían rápidamente, yo trabajaba part-time en San Telmo, vivía en Caballito y una vez más busqué el retorno a mis estudios: Psicología y Recursos Humanos se disponía accesible a mis posibilidades, en tiempo y espacio, cerca y vespertino. Antes de comenzar el segundo año, otra circunstacia irrumpía en esos proyectos: me divorciaba del papá de mis hijos. ...A empezar de nuevo, eso sentí. Volví a mi ciudad, con mis hijos pequeños a reorganizar la vida.

Después de 5 años, mis hijos habían crecido bastante, mi cotidiano se había estabilizado y entonces... me encontré pensando: mi carrera pendiente! En el 2006 comencé  esta carrera: Ciencias de la Educación, que conocí por consultar programas de la U.N.L.P.: Psicología, Sociología y Ciencias de la Educación. Una vez elegida Ciencias, puse gran esfuerzo al comenzar. La organizacoón y la estrategia me parecen claves.
Y después de tanto, me entusiasma y me enamora.
Los recorridos... cómo no van a tener que condimentar nuestra formación? si traen consigo tantas impresiones que aderezan la vida?!
Me siento un poco desnuda, pero para hablar de formación y recorridos, entendí después de mucho meditar que, no podemos transmitir su efecto si no compartimos ciertas experiencias que inevitablemente destinan el rumbo de nuestras vidas.