miércoles, 4 de noviembre de 2009

En La Grieta


Buena idea la de Belén: subir al blog las fotos que tomamos en La Grieta.
El domingo, en el viejo galpón de Encomiendas y Equipajes de la  Estación Provincial, realizamos la entrevista/observación al Grupo del Centro Cultural "La Grieta" para el trabajo integrado del Seminario/ Taller.

 Sonaba buena música bossa nova, las luces... tenues y localizadas.

Estaban trabajando en los carteles, que pondrán en los garages del barrio para la próxima "Muestra Ambulante".















El recorrido nos permitió ver los diferentes espacios. Diferentes muestras de los talleres. Éste es el de grabado:



Niños y jóvenes que forman parte de los talleres de Literatura y Plástica, trabajaban con plena concentración.



Ésta es una Biblioteca especializada para niños y jóvenes, que funciona en la planta alta:



Nuestros informantes: Graciela, (ex alumna de Oepp!) también trabaja en El Vagón, y colabora con los proyectos de La Grieta. Y Manuel, quien dicta un seminario sobre Literatura infantil nos contó de los orígenes del grupo y nos llevó a recorrer todos los recovecos del galpón:




Ampliaremos info, prontamente.


Muestra "Ausenc·as"



Asistimos con la cátedra el miércoles pasado a la muestra fotográfica: "Ausencias" de Gustavo Germano que estuvo todo el mes de octubre en el Teatro Argentino de La Plata.


Es impactante. Muy interesante.
Un excelente trabajo. Y recomiendo visitarla.



Donde estés. Y añorar...

Quién expiará esas almas?
Dónde se estarán buscando cuando ya no esté?


Tiempos de espanto.  Gritos desde la oscuridad.
Qué sangre va a correr?


Quebrando sueños y sentidos,
creyeron que les quitaban...

Acallaron sus voces, les arrancaron las alas.
Latiendo rencor, creyeron que las mataban.


No hay forma de robarte,
la ira es por no poder quitarte.


                                               Ya no están.


                                                                  Aquí permanecerán.

(Matilde, octubre/09)

viernes, 30 de octubre de 2009

Eligiendo términos, trayendo un nombre.

Se vuelve imprescindible aclarar algunos términos. Como justificara la cátedra, respecto de nuestro campo profesional, nuestra tarea implica tomar decisiones que configuran la acción. Al principio de la cursada, se aclararon y fundamentaron términos que son revisados por su carga ideológica, como el de Intervención.
Cuando Alicia nos contara que se prefiere utilizar el término acción pedagógica en lugar de intervención, se explicitaron los supuestos que subyacen en esas formas de nombrar. La intervención como término médico, connota tratamiento, rehabilitación, tal vez agregando violencia a una acción que debe buscar otras formas.
En la Acción pedagógica, el asesoramineto tiene intención de convertirse en acción localizada, situada, ecológica. En acción transversal: tomando distintas posiciones. Y en especializada: enfocada en demandas determinadas, particulares.
Otra vez el cómo nombrar. Ya César lo escribió contestando en el foro: "Lo que no se nombra no existe!"

Que las alas del alma traigan un nombre...

El nombre de las cosas... "Cosas". Un mundo cosificado necesita ser nombrado. Un nombre sobre otro nombre. Los lenguajes lo intentan.




En el primer foro propuesto por la cátedra, los nombres, o el cómo nombrar, aparecían bien definidos. Los términos elaborados/utilizados por estudiosos de las lógicas organizacionales traen un nombre y encuentran cómo nombrar lo que sucede cuando varias personas laboran colectivamente en un proyecto y permiten compartir sus conocimientos dentro de una organización en favor de su producción.
En cambio, en el segundo foro, la imagen y el sonido de un video, trae impresiones que no encuentran facilmente cómo ser nombradas. Su voltaje afectivo juega como obstáculo de la capacidad de conceptualizar en términos teóricos apropiados una serie de acciones que tocan la fibra de nuestras almas.
Violencia de género o violencia familiar? Esteriotipos o formas vinculares? Mujeres sometidas o víctimas, o pasivas y victimarias? Controversias varias, desconciertos. Cómo decirlo? como nombrarlo?, nos preguntamos seguidamente. Como mujeres/madres/vecinas, nos metemos ? Como profesionles, nos metemos o no? O cómo deberíamos pensar nuestra acción pedagógica?
Mares de preguntas. Respuestas de gran oleaje.

Recordaba las palabras de Estanislao Antelo: Cuando intervenimos pedagógicamente nos convertimos en unos metidos. Somos heterometidos.
También recuerdo que me resultó incómoda esa afirmación. Todavía resuena incorde para mi.
Cómo encontrar un equilibrio entre lo que debemos como profesionales y el respeto a la intimidad y el ámbito privado del otro?

miércoles, 28 de octubre de 2009

En clave de Bitácora

A fines de agosto con el comienzo del curso, las propuestas se abrieron... tres espacios fueron planteados por la cátedra: un taller, coordinado por Constanza con eje en las transformaciones del mundo de la cultura y la educación, y los distintos escenarios donde los distintos actores construyen teorías y prácticas. Otro taller, coordinado por Mercedes, que se propone trabajar las transformaciones que encuentran impacto en la educación y los cambios en el mundo del trabajo, analizando la gestión del conocimiento en contextos organizacionales y sus espacios.
El seminario coordinado por Alicia, propone trabajar la relación entre el proyecto formativo y la práctica profesional que nos compete como licenciados en Ciencias de la Educación y las transformaciones del campo, articulando trabajo, educación y cultura y haciendo foco en las acciones pedagógicas que tienen lugar en los distintos ámbitos.

Distintas estrategias y herramientas metodológicas desafían nuestros saberes previos y competencias en desarrollo o en potencia. La participación en los foros, la creación del blog y la elaboración de diseños y guiones de asesoramiento inquietan nuestras estructuras y reclaman asimilaciones nuevas.
Conflicto cognitivo de por medio esto se vuelve muy interesante y suben los niveles de ansiedad.
Hay mucho por construir, pienso, y somos capaces de sorprendernos cuando por algún tiempo, nos olvidamos de hacerlo.

viernes, 23 de octubre de 2009

Conexión con los caminos de más acá

Desde acá para atrás, todo parece recobrar algún sentido. Y algunos caminos, elecciones poco reflexionadas y residuos de ciertas experiencias, encuentran por estos mis tiempos una especie de desembocadura. Me imaginaba esos lugares tan impensados por donde encuentra el agua para poder fluir después de haber estado contenida en su caudal. O solo será que en ese momento y no antes, podemos comprender por dónde va la cosa?
Lo que estoy pensando, es que a partir de conocer qué dicen otras palabras, cómo nombran otras voces y qué piensan otras mentes (si es que el pensamiento se puede ubicar en algún lugar tan específico) se van multiplicando nuestras formas de mirar.
Durante toda la carrera se nos van presentando múltiples oportunidades para ir resignificando esas miradas, se enriquecen. Pero también creo que hay que estar conectados. Conectados en un sentido que implica estar comunicado con lo que deseamos, con compromiso, conciencia, trabajo reflexivo.
Cuando comenzamos con Oepp, se presentó unas de las más claras oportunidades para construir nuevos sentidos con lo que hacemos y queremos hacer. Sentí convergencia. Puedo entender el énfasis de mi interés en la fases más humanísticas y pedagógicas de las empresas en que trabajé. Pero también puedo pensarme en tantos otros espacios como nunca antes en toda la carrera. Y esto viene bien...viene muy bien.

Por mi beta más poética o filosófica puedo decir que alimenta la esperanza que sustenta a la Utopía. Utopía que no debe hacerle falta a los que emprendemos esta carrera y que anida en su centro la ilusión de la transformación. (Por ahí andaban las mariposas!)
La formación como recorridos y los recorridos como experiencias nos singularizan. En la experiencia, la mismidad es alteridad, dice Jorge Larrosa. Repitiéndonos, somos siempre diferentes. Cuando nos enamoramos en un tiempo y nos volvemos a enamorar en otro tiempo, nos repetimos pero no somos los mismos, ya somos diferentes, somos otros.
Repitámonos! y seamos siempre otros.

Y dijo Bloch:
"En la cárcel de las cosas-ya-existentes no podemos movernos ni respirar."

viernes, 16 de octubre de 2009

Retomando recorridos...

...y rebobinando un poco, podemos analizar los entornos familiares en los que crecimos y sus discursos formativos. Además de su impronta psicológica (como los "mandatos familiares"), los discursos se ven explicitados en las posibilidades que propician para nosotros nuestros padres y abuelos. Ahora los comprendo desde un lugar de mamá. Pero me interesaba revisarlos desde el lugar de la niña que fui…
La música centroamericana sonaba por toda la casa, mi viejo siempre había tocado esa música en el piano y en las congas y bongoes. Desde su adolescencia había tenido un "conjunto" donde reproducían guarachas, cumbias colombianas, sones cubanos, candombe, salsa y cha cha chá. De hecho mi nombre fue elegido por mis padres a partir de una canción de aquellos orígenes: "Matilda".

A los cuatro años, ante mi inquietud y el histrionismo que destacara mi abuela (obviamente presa del fanatismo con su primera nieta) me llevaron a aprender danzas españolas, clásicas y folklóricas. Ocho años transcurrieron de festivales y en el recuerdo todavía veo a mi mamá y a mi abuela bordando lentejuelas durante semanas enteras. Mientras tanto, el piano de mi papá sonaba por las noches y yacía en el comedor como esperando mis deditos y los de mi hermano que siempre andaban rondando por ahí. No nos dejaban jugar con el piano. Cuando entendieron mi seria incistencia, a los 8 años (edad que imprime esa foto), empecé a tomar clases de piano con "Monona", una vecina tan amorosa como sensible. A los 10 me preparó para ingresar al conservatorio y allí siguieron 2 años más de estudios musicales. Pero con el ingreso a la escuela secundaria, todo comenzaría a cambiar...